25/11/07

Sintetizando La Vida

Bienvenido al mundo. A la existencia. Eso que respiras, es el aire. Eso que suspiras, son recuerdos. Eso que sonreís, se llama felicidad, y te digo, como un pequeño secreto de amigos, aprovechala. Eso que sentís que se te escurre por la cara, se llaman lagrimas. Son necesarias y al mismo tiempo dolorosas. Lo que hay bajo tus pies es el suelo; eso inalcanzable de allá se llama cielo. Y eso que sucede al dormir, se llama soñar…
Bienvenido a los delirios llamados corduras. A las estructuras que todos acá queremos deshacer. A las represiones y malos momentos. Los amigos y el amor. A las drogas, el cigarro, el alcohol, el infaltable rock ‘n roll. A la cumbia que te mueve por dentro. Al cuarteto que se baila de a dos. A los días de vagancia, tardes con mate, noches de insomnio. A pelearse con papá y mamá. A escaparse, y luego regresar. Aprender y fallar y seguir aprendiendo. Tomar decisiones y ascender. Abandonar el colegio o seguirlo hasta el final. Ir a la universidad. Casarse, pelearse, arreglarse. Trabajar, vivir de los ingresos ajenos. Tener hijos, quererlos, abortarlos, tenerlos, cuidarlos, dejarlos ser. A crecer cada día mirándote al espejo. A contar las arrugas que van apareciendo, así como los granos que te fastidiaban en la pubertad. A recordar. A querer volver para atrás justo al momento en que querías ir hacia delante. Ayer. Anteayer. La semana pasada. Cuando comiste pasta por última vez. Cuando dejaste de trabajar. Cuando empezaste tu primer trabajo. Cuando nació tu hijo/a. Cuando te casaste. Cuando tuviste tu primer novio/a. Cuando te dejaron plantado/a. Cuando te molestaban en la secundaria, cuando dejaste la primaria. Cuando entraste al Jardín de infantes de la mano de mamá, aquella que sabías que algún día dejaría de acompañarte. Cuando aprendiste a nadar. A caminar. A gatear. A vomitar. Cuando llego la hora de nacer.
Y volvés al presente, sabiendo que es mas lindo pensar en el doloroso pasado que en el futuro, o incluso este presente. Dejar ir a los que siempre tuviste con vos. A quienes te contuvieron toda tu vida. A los que contuviste toda su vida. Deseas enmendar los errores. A no mostrarte vulnerable. A ceder. A llorar y sangrar y sentirte vivo. A saltar al mar desde un puente. A correr. Correr bajo la lluvia. Rápido, más rápido; hasta que no te den las piernas que ya no te dan. A decir “¡si!”, “acompañame”, “¡volvé!”, “tengo miedo”, “andate”, “¿por qué?”, “¡callate!”, “te odio”, “te amo”…Pero todo esta bien ahora. Porque si hicieras todo distinto a como lo hiciste, quizá hoy no serías quien sos… Y aunque no sos lo que pretendías de chico, lo disfrutaste, y no hay nada mejor que esta vida. Esta vida a la que dejaste de suspirar y te dedicaste a averiguar que sabor tenía el aire. A sonreír cuando querés llorar y llorar sólo cuando es necesario. Así como lo hicieron tus amigos con vos esa noche de depresión en la que derramaron juntos sus penas compartidas. A correr por el suelo y volar por los cielos desvelados, a los que dejaste de dormir, para empezar a soñar. Y ahora que ves todo mas claro, sabés bien, que ya es hora. Es hora de dejar el pasado, vivir el presente y aceptar este futuro. Pero sólo estás dormido/a.
Acordate bien, no llores porque no es necesario. Sólo sonreí. Sonreí porque acá todos te queremos. No suspires porque de esos recuerdos me encargo yo. Y no te preocupes por tu suelo que será bien cuidado ya que en él nacerán de los nuestros; promesa. Y en cuanto a los cielos; esos si te los regalo porque nadie los pudo alcanzar mas que vos. Y son todos tuyos. Y ahora que te veo ahí durmiendo, vos sabés bien que es hora. Despertá. Pero no para ver el desayuno en la cama, ni para tener que caminar cansado/a hasta el baño. No despiertes para tener que encargarte de nosotros, ya cargaste demasiado. Despertá porque el cielo te está esperando. Si, espera desde el momento en que nacemos. Así que abrí los ojos, extendé los brazos. Preparate para el viaje del fin de tu viaje. En tus manos hay un boleto de ida; y no te preocupes, no estamos esperando el de vuelta. Desde el momento en que uno empieza un libro, sabe que habrá un final y eso es algo inevitable. Por lo que debemos disfrutar cada página como si sólo pudiéramos leerla una sola vez. Pero, insisto, no te preocupes; porque acordate que todo buen libro tiene un final feliz. Así que despertá. Y no es un adiós ni un hasta mañana, es sólo un hasta el próximo recuerdo. Este es tu inalcanzable. Preparate para soñar, aunque sea, digo, por última vez.
Disfrutalo por que es tu momento. Momento anunciado y esperado para nada anhelado. Es así y allá nos vemos, tengo la esperanza; aunque quizá no la crea de verdad. Nos vemos. Nos vemos, al menos, digo, espero; nos vemos… En recuerdos. Te quiero, y hasta el próximo de ellos.